Una vez en el aparcamiento de la dehesa de
abajo, empezamos a planificar como gestionar el tiempo y buscamos algunas
localizaciones para poder fotografiar por la noche.
Ya reunidos el grueso de asistentes, nos dirigimos hacia la laguna. La luz aún era dura, por lo que íbamos sin demasiadas prisas.
Mientras esperábamos al último componente de la quedada, nos dedicamos a fotografiar libélulas que teníamos a nuestro alrededor, las cuales se contaban por decenas.
Después de cenar unos suculentos bocadillos, preparamos el equipo para la práctica de la fotografía nocturna. Trípode, cámara, cable disparador y linterna.
Cuando estábamos en plena exposición, con los obturadores abiertos, apareció a nuestra izquierda un grupo de unas 30 cigüeñas que cruzaron por encima de nosotros. Al estar montados los gran angulares en las cámaras, varias de ellas se metieron dentro del encuadre. Gracias a que llevábamos el flash preparado en la mano, pudimos congelar la imagen con tres destellos del flash. El resultado fue una preciosa imagen con halo de misterio del cielo estrellado con varias cigüeñas dentro del encuadre, en la parte superior, y el tronco del árbol en la parte inferior.
Sobre las 3:30 a.m., dimos por concluida la sesión de nocturna y tras cenar otros bocadillos acompañados de frutos secos, nos dispusimos a echarnos a dormir un rato, hasta el amanecer.
Decidimos descansar en la zona trasera de la laguna, ya en los pinares de Aznalcázar, por lo que tuvimos que coger el coche para llegar al emplazamiento que teníamos en mente.
Por el camino, se nos cruzó un zorro y varios conejos, a los cuales no pudimos fotografiar en condiciones, y un precioso mochuelo posado en el suelo donde íbamos a montar el vivac, al que sí se le pudo fotografiar.


Ya amaneciendo, sobre las 6:30, recogimos el vivac, y nuestra sorpresa fue mayúscula cuando una vez montados en el coche, a un lado del camino vimos un erizo que se movía lentamente. Con cuidado lo sacamos del camino, y le dedicamos un par de horas de reportaje fotográfico. Probamos todos los objetivos de diferentes distancias focales que llevábamos en el equipo.
Llenos de satisfacción por el resultado de la salida fotográfica, emprendimos el camino a casa, deseando organizar la próxima.
